Neymar y el rugido de San Mamés

“No quiere provocar; es su manera de jugar”, le defiende Ramalho, su técnico en el Santos

San Mamés cuenta con algunos enemigos ilustres. Es el caso de Iniesta, que cuando comparece en la casa del Athletic se topa con el rugido de la afición. Resulta que en la temporada 2010-2011, el manchego topó con Amorebieta, que acabó expulsado, y la hinchada vasca entendió que el azulgrana había exagerado la falta. Neymar y sus filigranas tampoco hacen mucha gracia en Bilbao. Hoy el 11 azulgrana se reencontrará con la afición vasca, que no olvida la final de la Copa de Rey de la temporada pasada, cuando el brasileño enajenó a los muchachos rojiblancos en el Camp Nou.

“Neymar debe aprender. Hay jugadas que sobran y con el partido ganado se las puede ahorrar”, expuso Valverde después del título ganado por el Barça. El brasileño, con 3-1 a favor del Barça, le tiró una lambretta a Bustinza. “Esas cosas no tienen gracia. Es normal que nos enfademos”, completó, en su momento, el técnico del Athletic. “Jugadores espectaculares como Ney, muy buenos en el uno contra uno y que tienen tanta fantasía, provocan que le den por todos lados, como seguro ya le habrá sucedido en Brasil”, resuelve Luis Enrique. “¿En la liga brasileña?”, se cuestiona Muricy Ramalho, entrenador de Neymar en el Santos; “le pegaban mucho más. En Brasil los árbitros son más permisivos”, prosigue. “Él parece delgadito, pero es muy fuerte. Y cuando le van a pegar se sabe defender. Es listo”.

El partido va a ser caliente, pero no porque pretendamos que vaya a haber heridos sino porque tenemos que jugar nuestras opciones

Ernesto Valverde, entrenador del Athletic

A Neymar le pitan un promedio de tres faltas por partido en la Liga, menos que en Brasil (2,8). Una estadística que asciende a 3,4 cuando se enfrenta al Athletic. “A Neymar no le gusta cuando le pegan ni cuando le hablan. Y, cuando eso pasa, va a encarar todavía más al defensor. Es valiente”, explica Muricy. Luis Enrique le invita a no cambiar. “El consejo que le puedo dar es que siga disfrutando del fútbol. Él entiende el juego así, no se trata de humillar a nadie; y si el contrario se calienta, que sepa que el árbitro lo puede expulsar. Juega al fútbol así y cada uno que lo intente parar como pueda, el árbitro juzgará”, completa el técnico del Barça.

“No quiere provocar a nadie, es su manera de jugar. En su casa está con la pelota, en el vestuario está con la pelota. En Brasil, cuando jugábamos un partido por la noche, a la mañana siguiente los titulares se iban a hacer masajes y esas cosas; él se iba a jugar con los suplentes. Le gusta el fútbol. Es su manera de vivir y no lo va a cambiar”, concluye Muricy.

“El partido va a ser caliente, está claro, pero no porque pretendamos que vaya a ver muertos y heridos sino porque tenemos que jugar nuestras opciones”, asegura Valverde. A falta de Luis Suárez, suspendido, y la duda de Messi (sufre unas molestias musculares), Neymar deberá liderar el ataque azulgrana contra el Athletic. “No tengo la sensación de que Neymar sea mejor sin Messi”, subraya Luis Enrique. Sin el 10 en la cancha, el 11 toca un 15% más el balón y marca más: 10 goles en ocho partidos sin la Pulga y nueve en 16 con el rosarino. El asturiano, sin embargo, mira por todos: “La grandeza de este equipo es que cada uno crece individualmente en favor del colectivo. He visto partidos buenos de Neymar estando Leo y de Suárez estando los otros dos”. Sin sus compinches, las gambetas del 11 sintetizan la fuerza del Barça en Bilbao.

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