Las Palmas, la cantera que se cocinaba a juego lento

El equipo canario, que juega el domingo ante el Atlético, está fuera del descenso y en cuartos de la Copa con un 17 canteranos en la plantilla

“¿La jornada de trabajo? No, vamos a ver: yo soy un loco de esto”, resume Manuel Rodríguez, Tonono, director de Formación y Captación de la Unión Deportiva Las Palmas. El equipo amarillo ha aterrizado esta temporada en primera división después de 13 años fuera de la principal competición doméstica. Y ha vuelto con un proyecto abanderado por la cantera.

Tonono fundamenta la clave del éxito de las categorías inferiores de Las Palmas en un triángulo: buena captación, formación continua y promoción de los elementos capaces. El presidente del equipo, Miguel Ángel Ramírez, es un empresario millonario, con miles de empleados a su servicio y un grupo empresarial que no ha dejado de crecer mientras ha estado al frente del equipo de fútbol de su ciudad. Al club se le aplican parámetros empresariales para optimizar su rendimiento. De la crisis, concursal mediante, Ramírez hizo una oportunidad y la práctica quiebra de las arcas amarillas le llevó a darle toda la prioridad a la cantera. Y sobre una tabula rasa, como la que describe Naomi Klein en La Doctrina del Shock, ha hecho renacer con marca propia a un equipo que estaba enredado en juicios y hundido en deuda.

“Para nosotros es fundamental tener el control del mercado canario”, insiste Tonono. Las instalaciones de Las Palmas cuenta con un chalé para alojar a una veintena de futbolistas jóvenes, muchas veces menores de edad, que llegan de otras islas. Están obligados a estudiar mientras estén en el área de formación del conjunto amarillo. “Hay que dormir con el balón y despertase con los libros”, reza el lema de la cadena de formación. El equipo tiene 87 convenios firmados con entidades de fútbol base que le permite una extensa red de contactos para contar siempre con los jugadores que destacan en las categorías inferiores de todas las islas. “Ellos tienen buena parte del éxito”, concede el director de Formación y Captación.

Al jugador canario le cayó el tópico de técnico o hábil. En la actualidad, ese concepto “se ha completado con fundamentos futbolísticos de todo orden”, dice el director de la cantera amarilla. La medular de Las Palmas la sostienen dos futbolistas, Vicente y Roque, educados en Barranco Seco. Roque Mesa es titular indiscutible y brújula en los momentos de turbulencia. “Como canario es un orgullo ver que el equipo de la tierra en la que naciste, donde soñaste con triunfar, tiene 17 jugadores canarios en la plantilla”, dice a EL PAÍS. Tiene 27 años y ha jugado en varios equipos hasta que tuvo la oportunidad de encaramarse de forma definitiva a la primera plantilla, el año pasado. Como David Simón, que debutó con 25 años en el primer equipo, fueron jugadores cocinados a fuego lento.

Francis Matas, periodista de la Cadena Ser, ha narrado los partidos de la Unión Deportiva Las Palmas las últimas 22 temporadas: “El Athletic y Las Palmas son los equipos de primera división que más apuestan por la cantera”. “En la época de Sergio Kresic, en primera, se tiraba de talonario. Ahora se mira a las categorías inferiores”, concluye.

Entre los 17 hay dos menciones especiales. Jonathan Viera volvió a Las Palmas el año pasado después de un periplo que le llevó al Valencia y después al Standard de Lieja. Dos años y un ascenso después, lidera al equipo. Junto a Vitolo, ahora en el Sevilla, formaron un tándem inolvidable para la afición amarilla. La otra mención es para Juan Carlos Valerón, guía y referente. Al final de su carrera logró el ascenso a la primera división con el equipo de su isla. Ahora, recibe ovaciones en los campos foráneos y cuando disfruta de minutos en casa. Está consagrando una de las despedidas más cariñosas que se recuerda, con el premio al Juego Limpio incluido. Sus compañeros y rivales le veneran. En la Copa está completando una buena actuación y en el poco tiempo que está jugando en Liga deja su sello de inconfundible. Él respira el juego lento, de combinación, de prudencia. Valerón marcó el camino.

El juvenil de la Unión Deportiva Las Palmas está desatado y hay varios jugadores que llaman la atención. “No voy a dar nombres, tenemos que proteger a nuestra cantera. La mejor salida que tiene un jugador canario para el mundo profesional es la Unión Deportiva Las Palmas”, se reserva Tonono.

Los diablillos amarillos, como se le llamó al equipo en su época gloriosa, parecen haberse convertido en dragones.