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Javier Fernández logra su segundo título mundial con una actuación prodigiosa

El español aprovecha los fallos del japonés Hanyu, campeón olímpico, y logra su mejor marca personal (314,93 puntos)

Fernández, tras ganar el mundial. BRIAN SNYDER REUTERS / EL PAÍS VÍDEO

Decía una persona que conoce muy bien a Javier Fernández, sus fortalezas, sus dudas como patinador, que el español se crece ante las adversidades. Que el hecho de fallar el miércoles en el programa corto -acabó rodando por el hielo tras el segundo de sus cuádruples- le haría envalentonarse y patinar mejor que nunca en el programa largo, el definitivo para defender su corona mundial. Y lo hizo. Sobre las 4.00 de la madrugada, hora española, Fernández salió a la pista del City Garden de Boston y patinó mejor que nunca. Bordó sus tres cuádruples, sus triples axel (el segundo introducido en los últimos meses como método para frenar al prodigioso Hanyu), sus giros y transformado en el Frank Sinatra del musical Ellos y ellas logró lo imposible: borrar los 12 puntos de ventaja del japonés, que parecían insalvables, y revalidar el título mundial, una gesta histórica.

Atrás quedan las molestias que han lastrado su preparación en los últimos meses, en el tobillo y en la pelvis, y la presión que le puso Hanyu desde diciembre, cuando consiguió batir todas las marcas posibles al lograr más de 330 puntos en la final del Grand Prix celebrada en Barcelona.

El oro, el segundo del patinador español, es el resultado de esa rivalidad maravillosa. De medirse a cada paso, a cada salto, con Hanyu, con el que comparte sesiones de entrenamiento en Toronto (Canadá) y los consejos del mejor entrenador del momento, el canadiense Brian Orser. El japonés, campeón olímpico, falló en la prueba definitiva, no midió bien en su primer cuádruple y aunque remontó según avanzaba su programa volvió a tener una mala recepción en un triple axel. A pesar de los errores, la suma de los dos programas de Hanyu quedó en 295,17 puntos. Punto de partido para el japonés, pues obligaba a Javier Fernández a patinar sin la mínima duda. 

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Fernández con Orser (a su derecha). AP

Lo hizo. El español, cuyo carisma enloquece a los fans del patinaje y a los jueces, ofreció una actuación memorable. Sin fallos en los saltos, disfrutando de los pasos y de la interpretación. Y logró una nueva marca personal: 314,93 puntos en la nota combinada, solo superada por la de Hanyu en Barcelona.

"Era mi último programa de la temporada", dijo luego Fernández a los periodistas. "No pensé en lo importante que era para mí ganar, simplemente fui salto a salto. Antes de patinar, sabía que tenía una oportunidad de ganar pero estaba obligado a no fallar y lo hice".

El segundo título mundial de Javier Fernández se suma al bronce logrado en 2013 y a los últimos cuatro títulos europeos. Fernández, que tiene 24 años y brilla en una disciplina casi olvidada en España, solo tiene una espina en su palmarés, la medalla olímpica, que perdió por un suspiro en Sochi 2014.

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