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Muguruza tropieza con el dolor

Pese a estar más fuerte que nunca, Garbiñe sufre achaques que le han retirado ya de dos torneos (Brisbane y Dubái) y están dificultando su inicio de año. "Estoy un poco decepcionada”, afirma

Muguruza devuelve la pelota durante su partido contra Bondarenko, en Dubái. Getty

El presente de Garbiñe Muguruza, primera espada del tenis femenino español, se define en una verdadera paradoja: está más fuerte que nunca, pero el dolor gobierna su cuerpo. “Es muy agudo y me impide moverme”, confesaba hace dos días en Dubái, justo después de tener que abandonar nada más poner un pie en el torneo. El tendón de Aquiles de la pierna izquierda comenzó a hacerle travesuras y por segunda vez esta temporada tuvo que renunciar antes de tiempo. Ya le había ocurrido unas semanas atrás en Brisbane, el día de Reyes, pero entonces el retiro respondió a unos problemas en el muslo derecho.

“Me molestaba especialmente al sacar, ya que es el pie sobre el que caes y me impedía moverme de lado a lado, lateralmente”, explicaba la número siete del mundo, campeona el año pasado en Roland Garros. “Después del segundo partido de Doha, al volver al hotel, empecé a notar molestias en el tendón. A la mañana siguiente el dolor se agudizó y las molestias han seguido desde aquel día”, precisaba la protagonista, que hoy será examinada en Barcelona para determinar el alcance de su lesión, aunque no parece revestir gravedad.

El caso es que este arranque de curso está siendo de lo más contradictorio para ella. Durante la pretemporada se machacó al máximo, a golpe de pesas y duras sesiones de gimnasio, más que nunca; también llevó a cabo un tratamiento para paliar unas deficiencias en el tobillo izquierdo, lastimado desde hace tiempo; e incluso varió su dieta con el objetivo de perder algo de grasa y ganar musculatura. Los resultados son palpables, porque está fuerte. Está más afilada y come mejor, sin harinas, galletas ni pizzas en su frigorífico. Sin embargo, su cuerpo no le acompaña.

“Estoy un poco decepcionada”, reconocía la hispano-venezolana (23 años) en Dubái, resignada porque ella quiere, trabaja a destajo y fuerza, pero las circunstancias no le favorecen. Comenzó el año con problemas en el aductor derecho y después ha ido compitiendo a marchas forzadas, lidiando con el dolor e intentando que este no le perturbase cuando estaba sobre la pista. En ese sentido ha dado un salto importante, porque cuando tenía que arriesgar lo hizo sin ponerse excusas, en Melbourne, donde peleó como una jabata, ni tampoco volvió la cara al compromiso de la Copa Federación en Ostrava, pese a que podía haber caído ante la tentación de quedarse en casa.

A comienzos de año padeció del aductor, en Brisbane y Melbourne, y ahora sufre molestias en el tendón de Aquiles

“En Brisbane tuve dolor, en Melbourne tuve dolor y ahora también noto el dolor”, lamenta la hispano-venezolana, cuyos resultados se resumen hasta ahora en las semifinales de Brisbane, los cuartos del Open de Australia, un triunfo y una derrota en la Fed Cup, la segunda ronda de Doha y el abandono prematuro en Dubái. “Estoy cansada de sentir esto”, admite, asimilando la consigna de que todo tenista debe aprender a convivir con el sufrimiento, sea de mayor o menor grado, pero casi siempre presente porque el calendario anual no concede tregua y las pausas penalizan en términos de ritmo y puntos.

Ahora bien, si el riesgo es elevado, la consigna de su equipo es muy clara: parar antes de sufrir males mayores. Prevención. La temporada es muy larga y el oficio de la raqueta exige saber escuchar las señales que emite el cuerpo. Y así se aplica Garbiñe, quien en un principio regresará en el desierto californiano, Indian Wells, a partir del 8 de marzo.

Ferrer y Nishikori caen a la primera en Río

Nishikori, durante su partido ante Bellucci. EFE

No escapa David Ferrer (29 del ranking) a la dinámica negativa con la que cerró el año pasado. El alicantino, campeón de Río en 2015, perdió en la 1ª ronda del torneo brasileño frente a Alexandr Dolgopolov (doble 6-4).

Es su quinta derrota en este año, en el que también ha sido batido por Jordan Thompson (79), Robin Haase (58), Roberto Bautista (14) y Carlos Berlocq (77). La otra sorpresa la protagonizó Kei Nishikori (5), vencido en el estreno por Thomaz Bellucci (6-4 y 6-3).

Quienes sí avanzaron fueron Pablo Carreño (6-3 y 6-2 a João Souza) y Albert Ramos (6-2 y 6-0 a Stéphane Robert), pero no así Tommy Robredo (6-2 y 6-4 con Fabio Fognini).

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